Las arenas finas de la región

Por Fernando E. Cuello · Agosto 2026

Cuando hablamos de los médanos de nuestra región, la palabra arena puede resultar engañosa. No se trata de arena gruesa como la que encontramos en una playa o o la de construcción, sino de un material mucho más fino, en muchos casos del tamaño cerca del límite entre la arena y el limo.

Los sedimentos que forman buena parte de los médanos de la región, se han estudiado, como Formación San Gregorio, del Holoceno tardío (3500 a 1400 años atrás), y están formados principalmente por arena muy fina, frecuentemente acompañada por una proporción importante de limo. Esta característica explica su aspecto suave y pulverulento y ayuda a comprender por qué, cuando estos materiales quedan expuestos en caminos rurales, los vehículos pueden levantar nubes de polvo fino que permanecen durante un buen tiempo en suspensión (la polvareda o "polvadera" -).

Arena muy fina con limo de un médano de Rufino (izquierda) comparado con la arena de río que se utiliza en la construcción (derecha)

En algunos lugares, materiales de este tipo se relacionan popularmente con los guadales: tramos de suelo muy fino, suelto y polvoriento, particularmente notorios en los caminos. Perp, guadal y médano no son sinónimos. El médano es una geoforma creada por la acumulación eólica; el término guadal describe sobre todo un depósito o terreno con un sedimento muy fino y pulverulento y, en la región, también su comportamiento superficial (polvo y derrape).

El viento permite reconocer todavía hoy la naturaleza de estos sedimentos. A los costados de algunos caminos, el material removido vuelve a ser transportado y si es más arenoso, forma pequeñas rizaduras, semejantes a las que observamos sobre una superficie de arena como en la imagen de más abajo.

Arena y limo movilizados por el viento formando montículos con rizaduras. Oeste de Amenabar durante la sequía del año 2023

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